10 febrero 2017

"Cumbres Borrascosas", Emily Brontë


Cumbres Borrascosas | Emily Brontë
Alba Minus | 526 páginas
9788484289616 | 14.00€


Tengo dos puntos muy claros respecto a Cumbres Borrascosas: la primera, me ha sorprendido mucho; y la segunda, me ha gustado incluso mucho más de lo que me ha sorprendido. Esto es casi como empezar la reseña por el final, pero creo que dejar claros estos dos hechos nada más empezar a hablaros de este libro me va a ayudar a aclarar las ideas y a no dejarme nada.
Sea cual fuere la sustancia de que están hechas las almas, la suya y la mía son idénticas.
Así que empiezo por la sorpresa. Ha sido toda una sorpresa para mí la forma en la que está narrada la historia. La verdad es que esperaba una narración en tercera persona, o en primera (no me preguntéis el porqué)y para nada que estuviera narrada por un señor ajeno a la historia (Lockwood) y que fuéramos conociendo a los protagonistas y sus idas y venidas por medio del relato de la ama de llaves (Nelly Dean). En este sentido, la narración me ha parecido tan diferente, original y brillante que me ha tenido atrapada desde el principio. Desde que Nelly empieza a contar la historia a Lockwood, ha sido como si yo misma fuera la espectadora de esa historia y me he sorprendido ansiando saber más y más sobre esas personas misteriosas y complicadas, oscuras y desgraciadas.

Y estos últimos adjetivos me vienen muy bien para seguir contando la segunda parte de mi sorpresa. A pesar de tratarse de un clásico universal, de haber sido adaptado al cine, de aparecer como referencia en otros muchos libros... no tenía ni idea de lo que iba. Sí, tengo que ser sincera; nunca me había parado a leer ni siquiera una sinopsis de él. Lo único que sabía es que el protagonista era un tal Heathcliff. Nada más. Así que, me había formado una película (muy romántica) en mi cabeza sobre este libro y quizá por eso la sorpresa al leerlo ha sido tan grande. 
No he sido yo quien ha roto tu corazón, te lo has roto tú misma, y al hacerlo has destrozado, de paso, el mío.
Cumbres Borrascosas se encuadra dentro del romanticismo inglés. Sin embargo, cuando recuerde esta historia, no la recordaré como una historia de amor. Creo que por encima del amor, quedan muchos otros sentimientos, como el odio, la venganza, el egoísmo, incluso la maldad. Creo que la recordaré más como una historia trágica y dramática; aunque claro, si el amor es desgraciado es justamente en eso en lo que se convierte.

Me han sorprendido mucho los personajes, por su complejidad, por la manera en que consiguen traspasar las páginas y atraparte, a pesar de que la mayoría de ellos tienen comportamientos realmente detestables. El más representativo, sin duda alguna, es Heathcliff. Es un personaje que encarna todo lo malo, lleno de resentimiento y ansia de venganza. Un personaje que se hace fuerte por el odio acumulado a lo largo de los años y el objetivo de ver sufrir a aquellos que lo despreciaron. Es orgulloso, no tiene ni una pizca de compasión, ni escrúpulos y apenas un momento en el que puedas atisbar alguna luz en él. Es la oscuridad y la maldad personificada y el eje sobre el que giran todas las desgraciadas vidas de los habitantes de Cumbres Borrascosas.
En dos palabras se resumiría entonces mi futuro: muerte e infierno; porque la vida, si la perdiera a ella, sería un infierno.  
La escritura de la autora es sencilla, directa y clara. Y ya no solo esa narración especial de la que os he hablado al principio te engancha, también el hecho de que la historia prácticamente empiece por el final; porque consigue que el lector quiera saber más y más, despierta la curiosidad por conocer el pasado de esos personajes, por qué y cómo han llegado hasta ese final. De manera que te hace leer sin parar. La ambientación también juega un papel importante, al igual que las dos localizaciones en las que se desarrolla la trama: la Granja de los Tordos y Cumbres Borrascosas. La primera, representando la formalidad, la tranquilidad, la parte buena de la historia; y Cumbres Borrascosas, simbolizando todo lo opuesto, la desesperación, incluso el terror. Es como si la finca tuviera vida propia y fuera otro de los personajes de la historia.

Otro detalle que me ha gustado mucho es cómo se retrata a la mujer, así como la distinción clara que hace entre las cualidades que le da a los hombres y a las mujeres. La mayoría de las mujeres que aparecen en esta historia son fuertes, enérgicas, rebeldes e inteligentes; en cambio, a los hombres (a excepción de uno) los retrata como figuras débiles, perdidas y también, enfermizas. Esa fuerza femenina se puede observar sobre todo en la figura de Nelly Dean, que reúne todas esas cualidades y además, es una amante de la lectura; también, en ambas Catherines. En libros actuales, estos hechos no serían tan reseñables, pero si tenemos en cuenta que este libro se publicó en 1847, me parece un dato imprescindible, porque supone un detalle totalmente opuesto a la ideología de la época y deja bien claro que la autora fue una adelantada a sus tiempos.

Soy consciente de lo extensa que me ha quedado esta reseña, pero quería hacerle justicia al libro y tenía y tengo muchas cosas que decir sobre él (seguro que me he dejado algo...). Disculpad que no os haya hecho el habitual resumen de la trama, pero creo que es mucho mejor que descubráis la historia a medida que paséis las páginas. Y por favor, pasadlas; si aún no habéis leído este clásico, hacedlo. La pasión y la intensidad de Emily Brontë son dignas de ser conocidas.    
Pero la traición y la violencia son armas de dos filos que pueden volverse contra quien las empuña más que contra el enemigo. 
Ha sido una lectura maravillosa, sorprendente. Un libro que se va directo a mis favoritos; no ha podido empezar mejor mi año literario. Ahora, me apetece más que nunca seguir conociendo a las hermanas Brontë, así que supongo que tendréis que soportar mis parrafadas alguna que otra vez más en los próximos meses...

03 febrero 2017

"Yo estuve aquí", de Gayle Forman



Título: Yo estuve aquí

Autora: Gayle Forman

Editorial: Ediciones Urano (Puck)

Páginas: 281

ISBN: 978-84-96886-47-6

Precio: 14€





El suicidio de Meg pilla a todos por sorpresa pero sobretodo a Cody, su mejor amiga, que creía conocerla mejor que nadie en este mundo. Meg era la persona más alegre que jamás hubiera conocido y la encargada de sacarle una sonrisa y animarla cuando más lo necesitaba, por eso no entiende qué ha podido llevar a Meg a tomar la decisión de quitarse la vida. Ansiosa por encontrar respuestas que la lleven a conocer las razones de esa decisión, Cody empezará a investigar y a ahondar más en la vida de Meg lo que la llevará a conocer a las personas que compartieron los últimos meses de su vida con ella en la Universidad de Tacoma. Es entonces cuando los caminos de Cody y Ben se cruzarán y se darán cuenta de que Meg no es lo único que tienen en común sino que también comparten un mismo  dolor y sentimiento de culpabilidad que los unirá irremediablemente.

Gayle Forman se ha convertido en una de las autoras que no pueden faltar en mi estantería. Libro que publica, libro que necesito leer. Tiene un estilo único que siempre consigue emocionarme y sacar mi parte más sensible y aunque no siempre el cuerpo me pide leer este tipo de historias, cuando lo hace siempre le guardo un rinconcito a esta autora. 
Yo estuve aquí es una historia que atrapa desde las primeras páginas. Está narrada en primera persona desde el punto de vista de Cody, lo cual me parece todo un acierto porque desde el principio el lector se plantea las mismas preguntas que la protagonista. A través de Cody conocemos a Meg, su vitalidad y su alegría y es imposible no preguntarse qué razones han llevado a Meg a cometer suicidio cuando parecía tener todo lo que cualquiera desearía. Me ha gustado que a pesar del dolor y el sufrimiento de Cody, es una protagonista muy fuerte, con mucho carácter y dispuesta a no detenerse hasta conseguir saber la verdad sobre Meg. Sin duda, es uno de los puntos fuertes de esta autora; sus protagonistas femeninas.
- Así era Meg -digo, concluyendo - Era capaz de todo. De resolver cualquier problema para quien fuera.
Alice hace una pausa para digerir mis palabras.
- Salvo para ella misma.
En cuanto a Ben, pasa por una situación similar a la de Cody. Él también ha perdido a Meg y tiene sentimientos encontrados con su pérdida, por eso conectará desde el principio con Cody. Me ha encantado la relación que se crea entre los dos, tan auténtica. Los dos se complementan, se entienden, se atraen pero parece que aquello que les une también es lo que los separa, y me ha gustado mucho ver la evolución de esa relación.
-¿Dónde me has visto? -pregunto.
-Ahí -dice, señalando las mesas del local-. Buscaba a un amigo que me dijo que vendría, pero no se ve nada con esos reflectores.-Ben hace el gesto de protegerse los ojos del resplandor como le vi hacer sobre el escenario-. Pero entonces te vi a ti... -Se detiene una fracción de segundo-, como si tú fueras la persona a la que buscaba.
La historia trata el tema del suicidio pero Gayle Forman consigue hacerlo de una manera delicada, sutil sin caer en la superficialidad en ningún momento. Es un tema complicado que no sólo afecta al que decide tomar la decisión sino también a todos aquellos que lo rodean y se sienten culpables por no haber podido evitarlo, por no haber podido hacer más por esa persona, por no haber sabido ver las señales a tiempo...Pero lo que la autora quiere compartir con el lector es que a veces esas señales pueden ser muy sutiles, demasiado, y no es fácil saber verlas. La depresión es una enfermedad y es importante que la persona afectada pida ayuda también o se deje ayudar. Quiero destacar la nota final de la autora, un imprescindible para poder entender bien esta historia. 

Una historia dura y emotiva sobre la amistad, el amor y saber perdonar a los demás y a uno mismo. Una autora con una habilidad única para emocionar y crear personajes. Una historia con unos protagonistas rotos que se necesitarán el uno al otro para recomponerse de nuevo. Muy recomendable.

¿Esto es lo que ocurre con las mentiras?. La primera te cuesta, la segunda menos, hasta que surgen de tus labios con más facilidad que las verdades, quizá porque son más fáciles que las verdades.

31 enero 2017

Leer o no leer... "Tres veces tú"


El día 24 de enero se publicó el libro Tres veces tú de Federico Moccia. Si nos seguís desde hace un tiempo, sabréis que siempre fui una gran fan del autor y que libro que publicaba, libro que salía corriendo a comprar. Pero claro, os habréis dado cuenta de que acabo de usar el pasado, y es que los últimos libros que he leído del autor han sido una auténtica decepción y prácticamente me había olvidado de él... cuando un frío día de enero me entero de que tiene nuevo libro, y que además, es la tercera parte de A tres metros sobre el cielo. WTF?!

Pues sí, esa cara que acompaña estas líneas se me quedó. Porque pensaba que se trataba de un nuevo libro, de una nueva historia; no esperaba que después de unos ocho años (Tengo ganas de ti se publicó en España en 2009, pero en Italia en 2006), el autor fuera a retomar la historia de Step.

Es en este momento cuando se me plantea un enorme dilema: leer o no leer Tres veces tú. Esa es la cuestión. Una cuestión que me ronda por la cabeza desde hace unos días. Por un lado, me obligo a recordar que los tres últimos libros que he leído de él no han sido lo que esperaba: no me han enamorado, ni me han hecho marcar citas como una loca, ni me han enganchado y en muchos momentos han llegado incluso a aburrirme. Y en el lado contrario están mis ganas de que vuelva a enamocciarme (esto es cosa de la fan Moccia que hasta hace unos días creía que ya no habitaba en mí), mi curiosidad por saber qué ha sido de Step, cómo le va la vida y los buenos recuerdos que guardo de A tres metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti.

Así que estoy hecha un lío, porque no se si debo o no darle una nueva oportunidad... Se que como me decida a leerlo y sea tan decepcionante como los últimos va a ser mi última lectura Moccia y además, es muy probable que estropee el buen recuerdo de los primeros libros. Pero si no lo leo... siempre me preguntaré qué habría pasado.

¿Qué haríais vosotros? 
¿Dejarlo pasar y hacer como si este libro no existiera? ¿O lanzarme a la piscina, puede que de cabeza y sin agua?
¿Alguien que lo haya leído ya (o esté en ello) y pueda darme su más sincera opinión? 
¡Os leo!